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¿SED DE TRANSPARENCIA? EL ACUERDO "FANTASMA" DE CHIHUAHUA CON ISRAEL POR EL AGUA QUE LA SRE NO ENCUENTRA.

  • Foto del escritor: evodio camarena
    evodio camarena
  • 8 jun
  • 3 min de lectura

Por: Redacción LAVERDADUELE33

Chihuahua enfrenta una de las peores crisis hídricas de su historia. Con los acuíferos sobreexplotados y el desierto ganando terreno, la lógica diría que las autoridades deberían actuar con la máxima legalidad y eficiencia. Sin embargo, en el gobierno del estado prefirieron el camino de la sombra y los reflectores internacionales, firmando un convenio con Israel que hoy apesta a ilegalidad y opacidad.

En febrero de 2023, la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS), comandada por el panista Mario Mata Carrasco, firmó con bombo y platillo el denominado “Plan de Cooperación” con la Agencia Israelí de Cooperación Internacional para el Desarrollo (MASHAV). Se suponía que la genial idea traería la salvación hídrica a través de tecnología avanzada, reducción de fugas y riego tecnificado para el periodo 2023-2027.

Un pacto "clandestino" a espaldas de la Federación

El gran problema es que en México existe una Ley sobre la Celebración de Tratados. Esta legislación obliga a cualquier estado de la República a registrar y pedir la aprobación del gobierno federal antes de andar firmando pactos con naciones extranjeras. Pero a la administración de María Eugenia Campos y a la JCAS parece que se les "olvidó" este pequeño e insignificante detalle.

Organizaciones civiles como el colectivo Salvemos los Cerros pusieron el dedo en la llaga y, tras activar solicitudes de transparencia, destaparon la cloaca: ni la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ni la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid) tienen registro alguno de este dichoso acuerdo.

Peor aún: la Cancillería mexicana confirmó mediante el oficio DEP-0147/23 que el documento final que firmó Chihuahua era completamente diferente al que inicialmente les habían mandado a revisar, dejando sin efecto cualquier validación previa. Cuando la SRE les exigió una copia firmada y completa del plan, la JCAS simplemente se hizo de la vista gorda y no la entregó.

"Es solo un tema técnico", la cínica defensa oficial

Ante los cuestionamientos, el titular de la JCAS, Mario Mata, ha salido a defender el barco diciendo que esto es un asunto "estrictamente técnico" y que criticar la procedencia de la tecnología es como quejarse de comprar productos en Estados Unidos.

Lo que Mata olvida es que la dependencia que dirige tiene facultades para el agua urbana y el saneamiento, pero el convenio misterioso también mete las manos en la agricultura intensiva, un ámbito que legalmente rebasa por completo sus atribuciones. A más de tres años de la firma, el balance público es ridículo: cero proyectos concretos, cero metas medibles y cero resultados tangibles.

Foto: captura de pantalla La Jornada.
Foto: captura de pantalla La Jornada.

Las preguntas que duelen

Mientras el gobierno del estado sigue vendiendo el pacto como un logro de modernización, la realidad golpea con fuerza. Los ciudadanos y los colectivos exigen respuestas claras que la JCAS se niega a dar:

  • ¿Cuáles son los beneficios reales y tangibles para los chihuahuenses que hoy no tienen agua en sus llaves?

  • ¿Qué contratos, pagos o compromisos financieros ocultos se derivaron de este plan con la agencia israelí?

  • ¿Por qué se saltaron los procedimientos de registro ante la SRE? ¿Qué es lo que tanto temen que se revise?

El desierto avanza, el agua se agota y los convenios "fantasma" siguen sin dar una sola gota de transparencia. El pacto Chihuahua-Israel se mantiene en el ojo del huracán: un monumento a la opacidad en uno de los estados más secos del país. Porque en este canal y en esta página, la verdad duele, pero es necesario decirla.


Créditos: Este articulo fue elaborado con información pública y original, Reporte elaborado por Evodio Camarena para www.laverdaduele33.com


 
 
 

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