¿Caerá Trump en 2026? Reporte Completo.
- evodio camarena
- hace 1 hora
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¿Será destituido Donald Trump en 2026?
Análisis completo de la situación actual (20 de enero de 2026) En las últimas semanas, el tema del impeachment (proceso de destitución) contra el presidente Donald Trump ha vuelto a ganar fuerza en el debate político de Estados Unidos, especialmente entre sectores demócratas y activistas progresistas. Sin embargo, la realidad legislativa actual hace que sea muy poco probable que prospere en el corto plazo. Antecedentes recientes Donald Trump ya fue sometido a dos procesos de impeachment durante su primer mandato (2019 y 2021), ambos aprobados en la Cámara de Representantes, pero terminaron en absolución en el Senado, controlado por republicanos en aquella época. En su segundo mandato (iniciado en 2025), han surgido varias resoluciones de impeachment presentadas principalmente por congresistas demócratas:
H.Res. 353 (introducida en abril de 2025): Acusa al presidente de siete artículos, entre ellos obstrucción de justicia, abuso de poder en comercio internacional, violación de derechos de la Primera Enmienda, corrupción y tiranía.
H.Res. 939 (diciembre 2025, presentada por el representante Al Green): Argumenta que Trump abusa de su poder presidencial, promueve violencia, fomenta odio y pone en riesgo la democracia. Esta resolución fue tablada (archivada sin debate) por un voto de 237-140, con la mayoría republicana bloqueándola.
Otras propuestas menores han surgido en 2025 y principios de 2026, pero ninguna ha avanzado más allá de la presentación.
¿Qué está pasando exactamente hoy (20 de enero de 2026)?
Existen reportes y transmisiones en vivo que hablan de un debate en la Cámara de Representantes sobre artículos de impeachment, con votación prevista para el mismo día. Algunos medios y canales han calificado el momento como “histórico”, sugiriendo que podría ser el tercero en la historia de Trump.
Sin embargo:
La Cámara está controlada por los republicanos.
El liderazgo demócrata (como Hakeem Jeffries) ha mostrado cautela: en votos previos, muchos optaron por votar “presente” o no apoyar resoluciones impulsadas por congresistas individuales, para no desviar el foco de las elecciones de medio término de noviembre 2026.
Las peticiones ciudadanas (como las de organizaciones como Free Speech For People o “Impeach Trump Again”) han recolectado decenas de miles de firmas, pero no tienen fuerza vinculante.

Obstáculos principales para una destitución efectiva
Mayoría republicana en la Cámara: Cualquier resolución necesita mayoría simple para aprobarse. Hasta ahora, todas han sido bloqueadas o tabuladas.
Senado controlado por republicanos: Incluso si la Cámara aprobara artículos de impeachment, se requiere una mayoría de dos tercios (67 votos) en el Senado para condenar y remover al presidente. Con la actual composición, esto es prácticamente imposible sin un cambio drástico.
Estrategia política demócrata: Muchos líderes prefieren enfocarse en ganar escaños en las midterm de 2026 en lugar de impulsar un proceso que podría polarizar aún más al electorado y beneficiar la narrativa republicana de “caza de brujas”.
La destitución de un presidente vía impeachment requiere aprobación de artículos en la Cámara (mayoría simple) y condena en el Senado (dos tercios, es decir, 67 votos). Hoy, con mayoría republicana en ambas cámaras, es altamente improbable que ocurra sin un cambio drástico (como una victoria demócrata masiva en las midterm de noviembre 2026). Pero si hipotéticamente ocurriera, estos serían los principales argumentos a favor y en contra, basados en el contexto actual.Pros (ventajas) de su destitución.

Fortalecimiento del estado de derecho y la rendición de cuentas
Muchos críticos argumentan que Trump ha cometido actos graves: abuso de poder (ej. acciones militares en Venezuela sin autorización plena del Congreso), obstrucción de justicia, corrupción y violaciones a la Primera Enmienda. Removerlo enviaría un mensaje fuerte de que nadie está por encima de la Constitución, restaurando la confianza en las instituciones y previniendo un precedente de impunidad presidencial.
Frenar políticas controvertidas y riesgos autoritarios
Acciones como intervenciones militares unilaterales, uso expansivo del perdón, ataques a opositores políticos y erosión de normas democráticas podrían detenerse. El vicepresidente asumiría, potencialmente con un enfoque más moderado o menos polarizante, reduciendo tensiones internas y con aliados internacionales.
Beneficios para la oposición y la democracia a largo plazo
Una destitución exitosa podría energizar a votantes demócratas y progresistas, aumentar la participación en las midterm y debilitar el control republicano. Algunos analistas comparan con casos globales donde remover líderes en crisis políticas ha estabilizado democracias sin dañarlas permanentemente.
Respuesta a demandas ciudadanas y base progresista
Hay clamor creciente (protestas, peticiones con miles de firmas) por accountability en temas como el ataque a Venezuela, indultos masivos y supresión de disidencia. Removerlo satisfaría a sectores que ven su presidencia como una amenaza existencial a la democracia.

Contras (desventajas) de su destitución
Polarización extrema y riesgo de backlash masivo
Los dos impeachments previos (2019 y 2021) fortalecieron a Trump entre su base, que los vio como "caza de brujas". Una tercera destitución podría radicalizar aún más a sus seguidores, aumentar la violencia política y beneficiar la narrativa republicana de victimización. Muchos demócratas advierten que "backfirearía" electoralmente, como ocurrió antes.
Inestabilidad política y gubernamental
Remover a un presidente elegido por millones generaría caos: transición abrupta, posible parálisis legislativa, litigios interminables y desconfianza en el sistema. En un contexto de midterm cercanas, distraería del foco en economía, inflación y otros temas que preocupan a los votantes.
Imposibilidad práctica y desperdicio de recursos
Con control republicano en el Senado, no hay votos para condenar (se necesitan 67). Intentarlo ahora sería simbólico, pero consumiría tiempo y energía del Congreso en lugar de legislar o investigar. Líderes demócratas lo llaman "pérdida de tiempo" y prefieren ganar escaños en 2026 para tener más poder real.
Impacto en la legitimidad democrática
Algunos argumentan que destituir a un presidente sin apoyo bipartidista amplio debilita la democracia en vez de fortalecerla. Trump mismo ha advertido que, si los republicanos pierden el Congreso, lo impeacharán, lo que podría usarse para justificar medidas extremas para retener poder.
Conclusión: A fecha de hoy, 20 de enero de 2026, no hay un impeachment aprobado ni una destitución inminente de Donald Trump. Existen esfuerzos, debates y votaciones en curso o recientes, impulsados principalmente por demócratas progresistas y activistas, pero las barreras políticas (control republicano del Congreso) hacen que la probabilidad de éxito sea extremadamente baja en el presente mandato.El panorama podría cambiar drásticamente si los demócratas recuperaran la mayoría en la Cámara tras las elecciones de noviembre 2026. Por ahora, se trata más de un debate político y simbólico que de un proceso con posibilidades reales de culminar en destitución.Este análisis se basa en información pública disponible al 20 de enero de 2026 y puede evolucionar rápidamente dada la naturaleza dinámica de la política estadounidense.
Créditos: Esta opinión fue elaborada con información pública y original, escrita por Evodio Camarena para www.laverdaduele33.com














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