Sicarios del CJNG intentaron matar un día antes a Carlos Manzo, fallaron y los castigaron.
- evodio camarena
- 21 nov 2025
- 2 Min. de lectura

El magnicidio fue ordenado por una célula del cártel que controla la zona aguacatera de Michoacán, donde el edil había denunciado extorsiones.
Michoacán, 21 de noviembre (LaVerdadDuele33).- El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) prometió únicamente 50 mil pesos —25 mil para cada uno— a los dos pistoleros que ejecutaron al alcalde de Uruapan, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, durante el Festival de Velas el pasado 1 de noviembre.

La revelación fue hecha por el periodista Luis Chaparro, colaborador de Pie de Página, en entrevista con Azucena Uresti. De acuerdo con las primeras indagatorias, el pago nunca se concretó, lo que indica que el atentado fue realizado por sicarios de nivel bajo dentro de la organización criminal.
Un asesinato de bajo costo y alto impacto
El sicario capturado declaró que ambos atacantes se aproximaron caminando al alcalde, quien se encontraba en un evento público rodeado de familias y vecinos. Uno de los agresores murió abatido en el sitio y el otro fue detenido cuando intentaba huir.
El monto ofrecido —apenas poco más de 2,500 dólares en total— demuestra cómo los grupos delictivos pueden eliminar a figuras políticas relevantes con un gasto mínimo.
Fuentes del gobierno federal señalan que la orden partió directamente de una célula del CJNG que domina la región productora de aguacate, zona en la que Manzo había denunciado públicamente las extorsiones a agricultores días antes de ser asesinado.
“Ni un paso atrás”: el mensaje que le costó la vida
El 21 de octubre, diez días antes del crimen, Carlos Manzo difundió un video en el que llamaba a enfrentar al crimen organizado y a la cobranza de piso en Michoacán. El mensaje se hizo viral tras su muerte y hoy se interpreta como un desafío directo al CJNG, que controla gran parte del estado.
Fallas graves en la seguridad del alcalde
A pesar de contar con escoltas de la policía municipal y presencia de la Guardia Nacional, los atacantes lograron acercarse a quemarropa sin ser interceptados. Reportes locales indican que Manzo se sentía seguro entre la gente y había relajado las medidas de protección.
El caso expone una vez más la vulnerabilidad de los presidentes municipales en zonas dominadas por el narco y las deficiencias en los esquemas federales de protección.

La presidenta Claudia Sheinbaum lamentó el crimen como “una tragedia” y garantizó que los responsables serán castigados, aunque criticó que algunos sectores estén “politizando” el asesinato.
Reporte elaborado por Evodio Camarena y Grok para LaVerdadDuele33.com














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