Mira nada más, Salinas Pliego vs Puebla: ¿Exigía millones a cambio de silencio?
- evodio camarena
- 13 ene
- 3 Min. de lectura

En la política mexicana, la línea entre la libertad de prensa y la presión financiera suele ser delgada, pero en Puebla, esa línea parece haberse roto estruendosamente. Lo que comenzó como una serie de reportajes críticos sobre la gestión estatal en los noticieros nacionales, ha derivado en una acusación frontal de extorsión que involucra una cifra mareante: 2,350 millones de pesos.
El origen del conflicto Durante los primeros días de enero de 2026, la audiencia de TV Azteca notó un incremento inusual en la cobertura negativa sobre el estado de Puebla. Desde supuestas fallas en la atención a damnificados en la Sierra Norte hasta críticas a la seguridad pública. Sin embargo, el Gobierno del Estado, encabezado por Alejandro Armenta, asegura que estas notas no responden a una preocupación periodística, sino a una represalia comercial.
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El lunes 12 de enero, la administración poblana decidió romper el silencio. En una conferencia de prensa que sacudió el tablero político local, se reveló la supuesta "tarifa" que la televisora del Ajusco habría intentado imponer al estado para garantizar una relación tersa.
El desglose de los millones La acusación es específica. Según José Luis García Parra, Coordinador de Gabinete, la empresa de Ricardo Salinas Pliego no se limitó a ofrecer espacios publicitarios. La propuesta comercial, descrita por el gobierno como "imposible de pagar", ascendía a 2,350 millones de pesos.
¿Qué incluye una factura de ese tamaño? Según la versión oficial, la televisora buscaba que el estado contratara un paquete integral que incluía:
Campañas de promoción turística y gubernamental.
Sistemas de software y digitalización.
Seguros masivos para la administración pública.
Al recibir una negativa por parte del gobernador, quien argumentó que dicha suma comprometería las finanzas destinadas a obra pública y programas sociales, la narrativa en televisión cambió de inmediato hacia el ataque sistemático.
"Puebla no se arrodilla" La postura de Alejandro Armenta ha sido de confrontación directa. Lejos de buscar una renegociación, el mandatario estatal utilizó la tribuna para enviar un mensaje claro a los grupos de poder económico: "El dinero del pueblo es sagrado. Puebla no se arrodilla ante chantajes ni presiones mediáticas".
Armenta comparó la cifra exigida con el costo de grandes deudas históricas del estado, como la del Museo Internacional del Barroco, subrayando que ceder ante tal exigencia sería una traición a la austeridad republicana que promueve su movimiento.
Respaldo desde Palacio Nacional El conflicto trascendió rápidamente las fronteras estatales. La presidenta Claudia Sheinbaum, cuestionada sobre el tema, cerró filas con el gobernador poblano. En una declaración contundente, la mandataria federal validó la decisión de no pagar por silencio mediático: "Es mejor aguantar los golpes que caer en la extorsión", señaló, reforzando la narrativa de que los tiempos de los convenios millonarios a cambio de "buena imagen" han terminado.
Conclusión Mientras el empresario Ricardo Salinas Pliego mantiene su estilo provocador en redes sociales y sus noticieros continúan señalando las carencias del estado, el gobierno de Puebla se mantiene firme en su negativa. Este choque de trenes no es solo por dinero; es una disputa por el control de la narrativa pública.
La pregunta que queda para la ciudadanía es inquietante: cuando encendemos la televisión para ver las noticias, ¿estamos viendo periodismo real o el resultado de una negociación fallida de 2,350 millones de pesos?
Créditos: Este reportaje fue elaborado con información pública y original, Reporte elaborado por Evodio Camarena para www.laverdaduele33.com con apoyo de Grok por la curaduría de imágenes.














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