Realidad vs. Retórica: Trump prioriza su agenda y deja atrás a sus antiguos aliados.
- evodio camarena
- 5 ene
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La política internacional suele ser una partida de ajedrez donde las piezas se sacrifican sin previo aviso. Para la derecha global, y específicamente para la oposición venezolana liderada por María Corina Machado, el regreso de Donald Trump a la esfera del poder no ha traído el respaldo incondicional que muchos esperaban. Lo que antes era una retórica encendida de "todas las opciones están sobre la mesa", hoy parece haberse transformado en un pragmatismo gélido que ha dejado a la dirigencia opositora en un peligroso desamparo.
El giro del "America First"
El núcleo del problema reside en la evolución del pensamiento de Trump. Durante su primer mandato, Venezuela fue el eje de su política latinoamericana. Sin embargo, el Trump de hoy está obsesionado con la economía interna, el cierre de fronteras y la resolución rápida de conflictos externos que desangran el presupuesto estadounidense. En este nuevo esquema, sostener una lucha prolongada y estancada contra el Palacio de Miraflores ya no parece ser una prioridad rentable. Para la "derecha global" —esas facciones en Europa y América Latina que veían en Trump a un cruzado contra el socialismo del siglo XXI— el mensaje es claro: Estados Unidos ya no será el gendarme gratuito de sus causas. La fiesta de la intervención y el reconocimiento diplomático automático se ha aguado bajo la lluvia del realismo político.

Machado: Liderazgo en la incertidumbre
María Corina Machado, quien ha mantenido una resistencia interna sin precedentes en Venezuela, se enfrenta ahora a un escenario donde su principal aliado externo parece haber cambiado el foco. El silencio de la administración Trump ante las peticiones de mayor presión económica y diplomática no es casual. Se rumorea que los canales de negociación directa entre Washington y Caracas se están aceitando, priorizando el flujo petrolero y el control migratorio sobre la "restauración democrática".
Este alejamiento deja a la oposición venezolana en una posición de vulnerabilidad absoluta. Sin el músculo de las sanciones de Washington o el reconocimiento activo, la estrategia de presión interna pierde su catalizador más potente.

Una lección para el mundo
El desamparo de Machado es un espejo para otros movimientos de derecha en el mundo. Desde el Cono Sur hasta el Parlamento Europeo, los líderes que apostaron todo a la "fraternidad ideológica" con Trump están descubriendo que el expresidente no tiene amigos, sino intereses. La política del "Hacer a América Grande de Nuevo" no necesariamente incluye salvar a la democracia en otros horizontes si ello implica un costo político o económico que Trump no está dispuesto a pagar.
Al final del día, la verdad duele: en el tablero de la geopolítica actual, las promesas de libertad suelen ser moneda de cambio para acuerdos más lucrativos o convenientes. La derecha global, que celebraba por anticipado un retorno al intervencionismo de mano dura, hoy se encuentra recalculando su ruta en un mundo donde el "tío Sam" ha decidido mirar hacia adentro.
Las 3 razones de la "traición": ¿Por qué Trump soltó la mano de Machado?
La política no se mueve por lealtades, sino por resultados. Aquí te explicamos los motivos por los cuales el magnate decidió cambiar el guion con Venezuela:
1. El fracaso de la estrategia "Guaidó"
Trump detesta los proyectos que no ofrecen una victoria rápida. Tras haber apostado todo por el "gobierno interino" en su primer mandato sin lograr la salida de Maduro, el expresidente quedó con un mal sabor de boca. Para él, la oposición venezolana (incluida Machado) representa ahora un "pozo sin fondo" de recursos y tiempo que no ha dado los dividendos políticos que él pueda vender como un triunfo personal ante su base electoral.
2. Petróleo y Realismo Energético
Con los conflictos en Medio Oriente y la inestabilidad en Europa, el petróleo venezolano ha vuelto a ser una pieza codiciada. Trump es, ante todo, un hombre de negocios. Si pactar una "paz fría" con el actual gobierno de Caracas garantiza estabilidad en los precios de la gasolina en EE. UU. y beneficios para las petroleras estadounidenses (como Chevron), Trump no dudará en sacrificar las aspiraciones de María Corina. Para el "America First", el flujo de crudo barato pesa más que la retórica democrática.
3. El factor migratorio como moneda de cambio
El tema más fuerte de la campaña de Trump es la deportación masiva y el cierre de fronteras. Para lograr repatriar a miles de venezolanos, Trump necesita obligatoriamente la cooperación de Maduro, ya que no se pueden enviar vuelos de deportación a un país con el que no hay relaciones mínimas. Machado, al buscar un cambio de régimen total, bloquea esta vía de negociación directa. Trump prefiere un dictador con el que pueda "hacer tratos" para resolver su crisis fronteriza, que una aliada idealista que le complique la logística migratoria.
¿Cómo queda la Derecha Global?
Esta "traición" ha caído como un balde de agua fría sobre los líderes de la derecha internacional (desde Vox en España hasta Milei en Argentina), quienes usaban la causa venezolana como bandera. Al ver que Trump prioriza su agenda interna y nacionalista, descubren que el apoyo de Washington tiene un precio: dejar de ser útiles es el primer paso para ser olvidados.
Créditos: Este reportaje fue elaborado con información pública y original, Reporte elaborado por Evodio Camarena para www.laverdaduele33.com con apoyo de Grok por la curaduría de imágenes.














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